
La almohada juega un rol fundamental a la hora de dormir, su mala elección puede proporcionarnos dolores corporales, así como también una almohada correcta nos proporcionará un dormir placentero y mucha vitalidad para afrontar un nuevo día.
La idea de la almohada es mantenernos durante la noche, en la misma postura que permanecemos durante las horas en que estamos despiertos, es decir asegurar que las vértebras cervicales y dorsales, estén en su correcta posición.
Dentro de las problemáticas más frecuentes de dormir sin almohada, o con una incorrecta para nuestro cuerpo podemos destacar: Dormir sin almohada puede provocar hipertensión en el cuello, mientras que dormir boca arriba con una almohada demasiado gruesa o sin ella generalmente provoca contracturas. Quienes duermen de costado, deben evitar las almohadas finas ya que el peso de la cabeza cae sobre el hombro de apoyo y fuerza la inclinación de la columna. Dormir boca abajo es la postura menos recomendable, ya que se fuerza la columna lumbar y además el cuello permanece girado.
Si queres más información sobre estos temas te recomiendo que leas la nota La almohada y nuestras posiciones al dormir de este blog.
A las almohadas podemos clasificarlas en 3 tipos según sus características de confección, además de las tradicionales:
Las almohadas de Plumas, se moldean al cuello de cada persona, siendo esto una gran ayuda a la hora de mantener el cuello en su posición correcta. Como contrapartida, generan mucho calor. Son las más naturales del mercado y hay que tomar recaudos a la hora de lavarlas.
Las almohadas de Látex, se adaptan a la forma y al peso de la cabeza de cada uno. Se suelen combinar con plumas, generando una dureza intermedia por lo cual se convierten en una muy buena opción …